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miércoles, 6 de marzo de 2013

MARÍA 31 de julio de 2009 - Primera parte con audio


Canalización: Jean Luc Ayoun 
Transcripción: Veronique Loriot
Traducción: Pierre Diaz

audio

Soy María, reina de los Cielos y de la Tierra.

Mis niños, les transmito toda mi Paz y todo mi Amor. Vengo a vosotros, con mi Amor, para explicarles un cierto número de cosas que, hoy, al fin, pueden ser desveladas y transmitidas, porque los tiempos llegaron, mis niños. Hace numerosos siglos, de vuestro tiempo Terrestre, que aparezco y me manifiesto, en muy numerosos países, en numerosas personas y de diferentes modos. Cada vez que aparezco, llevo un traje, un traje de Luz que firma el papel de esta Presencia y de esta aparición en el seno de vuestra densidad, estos médiums, estos videntes, con el fin de significar numerosas cosas. Así, algunos de estos contactados pudieron describirme con diferentes mantos y diferentes hábitos. Estos mantos y estos hábitos firman la Vibración que aporto en el lugar y en el tiempo en que me manifiesto.

La Vibración más común por la cual aparezco es el manto azul, el manto azul de Sirio del que soy originaria y de la que soy la gran Diosa. Mis niños (así les llamo porque así sois, son mis niños, todos sin excepción), reino en sus Cielos y reino sobre esta Tierra porque soy la matriz original, en el seno de esta dimensión como en otras dimensiones de vuestra propia alma.

Soy la Fuente de vuestro Espíritu y soy la Fuente. Mis bien amados, aparecí a esta Humanidad después de mi salida y mi vuelta al Cielo, tanto en revelaciones privadas como en revelaciones públicas. Pero, sin embargo, esto no tiene ninguna importancia. Lo importante es el mensaje de Amor que les di, de toda eternidad, con el fin de invitarles a imitar a Cristo. Bien más allá del personaje que fue mi Divino Hijo, yo quería, por eso, pedirles de amar y de dar. Porque la llave del Cielo se encuentra sólo en el Amor, la llave del Cielo se encuentra sólo en la Vibración «compartir y dar» en la Alegría.

Cosa que les faltan cruelmente, en este fin de los Tiempos. Porque habéis llegado realmente a este fin de los Tiempos anunciado y profetizado y esto debe de llenarlos de Alegría y no de pavor, esto debe de llenarlos de la Alegría y de gratitud porque la Fuente Una viene a revelarse a ustedes mismos , ella viene revestirles de vuestra túnica inmortal, de vuestro Traje de Luz. Así, también llevaréis el manto de las Semillas de estrellas, vosotros decidisteis en acompañarme en esta peregrinación en esta dimensión con el fin de hacerla despertar y revelarse. Hoy, estamos aquí, mis niños. Vengo anunciarles, muy pronto, lo que les había prometido de toda eternidad.

Por ahora dejo obrar al Arcángel Miguel y el Cónclave que, se lo recuerdo, me entregaron los Sellos, las Llaves y las Vibraciones, dándome todo poder, sobre la Tierra como en el Cielo, con el fin de revelarlas, por la intervención de la Luz que les llega del fondo de las estrellas, que viene para solucionar la Ilusión en la cual debatáis. Recuerden las palabras de mi Hijo: «su reino no es de este mundo» y, sin embargo, caminan sobre este mundo, a fín de volver a ponerlo en la gloria de la Unidad y esto está en curso.

Así como les decía Miguel, no se interesen por los Ángeles rebeldes que no quieren la Luz, por el momento. Esto es su libertad y su elección, esto es su Verdad y en ningún caso los condenamos. Y, ustedes tampoco, no debéis juzgarlos, porque no tenéis los elementos del rompecabezas, en vuestra cabeza y en vuestro corazón, para poderles juzgar sanamente y claramente.

Cualquiera sea vuestro grado de apertura, cualquiera que sea vuestra intuición, cualquiera que sea vuestra transparencia de alma, ustedes nunca tendrán en esta densidad, todos los elementos del rompecabezas. No pueden pues juzgar, no pueden pues comprender, no pueden pues comprender la totalidad del Plan en su Divina majestad, pero, sin embargo, saben dónde se encuentra la puerta de salida de esta Ilusión. Para esto, deben desembarazarse de todo vuestro equipaje, de todo lo que no es Unidad, de todo lo que es dualidad, en vosotros. Las sombras, las manchas de sombra en el mismo seno de vuestras estructuras físicas y sutiles, serán lavadas por la túnica inmortal, la de su cuerpo que ha sido llamado cuerpo de "êtreté", de eternidad o Cuerpo de Luz, que viene a vosotros, con el fin de hacerles vivir, no las Bodas Celestes pero las Bodas Místicas, las de la reunión de las aguas de Arriba y de las aguas de Abajo, las de la reunión, en el mismo seno de su personalidad, del êtreté, de la eternidad, con el fin de hacerles reintegrar la Alegría eterna, los dominios sin límites de la Verdad, y del Amor del Padre / Madre.

Entonces, deben aceptar y estar conforme con lo que viene porque lo que viene es para vuestro bien y para vuestra revelación. No crean que la Luz viene de un lugar inexistente en el seno de su espacio y en el seno de su ser. La Luz nace y viene del corazón, del corazón de vuestro ser y del corazón de las galaxias. Ella viene, acompañada de Ángeles. Los Ángeles son numerosos, hoy, se preparan a interceder en el seno de vuestra dimensión, se presentan a vosotros, ya, en forma de sueños, en forma de presencias que sienten en el curso de sus noches y sus días. Que algunos de ustedes no se inquieten porque me manifestaré a ellos, de una manera anticipada con relación a mi Anuncio. Algunos de mis niños me perciben en mis diversos hábitos. A algunos de ellos, les hablo, a algunos de ellos, comunico mi Vibración, con el fin de que se hagan los primeros, Semillas de estrellas, Semillas de Verdad y semillas de eternidad para los tiempos que vienen, con el fin de alumbrar a vuestros hermanos que buscan y que no saben dónde buscar y que serán enloquecidos por los signos en el Cielo, y la Tierra. Y, sin embargo, así como les dijo Miguel, esto no es una destrucción sino más bien des-construcción de la Ilusión y el acceso a la Verdad.

Deben de ser ligeros, no debéis de cargar más posesiones, cualesquiera que sean, también en relación a comportamientos nacidos de vuestro pasado, cualesquiera que sean. La gracia viene, la gracia borra la acción / reacción y el karma. Vuestros planetas (que son la exacta reproducción, arriba, de lo que está en vosotros), sus lámparas, se transforman. ¿Veis como vuestros cuerpos se transforman? ¿Veis como vuestras conciencias se transforman y se preparan a acoger la vuelta de la Luz? Evidentemente, numerosos seres querrán hacerles creer que es vuestra cabeza y no vuestro corazón, que son Ilusiones y no la Verdad, pero sois la Verdad, no sois la Ilusión. Lo que edificasteis en el seno de esta densidad, cierto, fue muy bello pero, sin embargo, no es el paraíso, sin embargo no es la nueva Tierra.

Y ya viene la nueva Tierra, la que edificaron por vuestras Vibraciones y por el Amor y que también, desea acceder a esta nueva dimensión. La hora de la ascensión, la hora de la asunción, para algunos, llega a grandes pasos. Deben prepararse. La preparación es interior. Necesitan de verse frente a frente a ustedes mismos, tales como son, y no tales que lo jugáis en el seno de esta dimensión, en el seno de vuestros papeles sociales, en el seno de vuestros roles afectivos. Estáis más allá de vuestros roles, estáis más allá de lo que creéis y de aquello a lo que jugáis. Debéis atreveros a penetrar en vuestro corazón, allí donde no hay ninguna Ilusión y ningún engaño. Porque, allí, vibra el Corazón del universo, allí, vibra la Fuente.

El sol, La fuente de Luz en el seno de vuestra densidad, se les manifiesta en su esplendor. Los planetas volantes se manifiestan a vosotros, también, en su esplendor. Y la Luz viene, y ella es visible, desde ahora, para los que saben ver más allá de la vista. Los que vibran, en su interioridad y en su eternidad, presintieron la llamada de la Luz, ellos viven las primicias, viven los sobresaltos del Amor. Pero el día en que la Alegría llegue, totalmente, en el seno de vuestra dimensión, entonces serán lavados por la Luz. Así, el bien-amado Juan (Sri Aurobindo) vino para insistirles en la lectura, no con la cabeza pero si con el corazón, el Apocalipsis de San Juan que fue dictado, palabra por palabra, por mi Divino Hijo.

Soy la que les acompaña, individual y colectivamente, en vuestra vuelta en gracia, en vuestra vuelta en eternidad. Soy vuestra Madre benévola. No puede haber engaño conmigo. ¿Cómo una madre real podría perjudicar a su niño o a sus niños? La que perjudica no es la Madre. La Madre eterna nunca puede, oh gran nunca, querer que se toque un solo de vuestros cabellos. Sois preciosos, todos los que sois, a mis ojos, porque sois la eternidad, de regreso hacia vuestra Unidad.

La Esencia misma de vuestra presencia sobre la Tierra se les revela por la Alegría, por la Verdad, por la necesidad de aliviarles y de depurarles, por la necesidad de no creer más a vuestra cabeza, sino únicamente a vuestro corazón y en lo que él les dice en el seno de la Vibración. Muy a menudo, en mis apariciones, muestro mi Corazón, lo mismo que mi Divino Hijo porque esta es la meta, reencontrar el corazón, con el fin de vivir y de palpitar una Alegría eterna e interminable, recorriendo las estrellas, las dimensiones, libres, y ya no encerrados en el seno de esta Ilusión, en el seno de esta materialidad que, sin embargo, mis bienamados niños, les permitió crecer en Esperanza, en realidad y en Luz. Entonces, no hay que juzgar. Toda experiencia, finalmente, tiene algo de bueno, porque ella les permite, cualesquiera que sean las denegaciones vividas durante la experiencia y la dureza de ciertas experiencias de encarnación, ella les permite reforzar el asiento de la Luz en vosotros. La Luz es Vibración, antes de ser visión. La Luz es Amor, antes de ser efecto y es esto lo que viene a vosotros.

Hoy, les pido ser ligeros, de volver a ser, con una mirada nueva, como un niño que se maravilla, que no procura comparar con una experiencia pasada. Porque lo que viene no tiene nada que ver con el pasado. Porque lo que viene es nueva Ley y nueva Vida y no puede ser de alguna manera atada, en realidad, a una sucesión de lo que viene de su pasado. Esto fue anunciado, en su paso sobre la Tierra, por mi Divino Hijo y esto es ahora.

Muchos profetas, en el pasado, anticiparon esta época y estos momentos benditos que viven. Ellos se los describieron, bajo forma de aforismos, en forma de imágenes veladas y a veces de manera más directa. Pero la revelación más directa es la del bienamado Juan, el que vino, en su última encarnación, a significarles la llegada de la Luz que percibió. Esta Luz de la Verdad, esta Luz eterna que la Fuente misma, el Padre, manifestó en su última encarnación.

Están rodeados como nunca. Sois Amados como nunca. El Cónclave Arcangélicos de los 24 Ancianos, los jinetes de la Apocalipsis vigilan y velan. Las 4 Vivientes también están allí y preparan vuestro nacimiento.

Este nacimiento es un verdadero nacimiento, corresponde a un nacimiento en el seno del Amor y de la Verdad, en el mundo de la no separación y en el mundo de la Unidad. Van a penetrar, pronto, de lleno, primero de manera vibratoria e interior, en el seno de esta Verdad. No deben de estar atados a nada de este mundo porque nada de este mundo existirá más, sencillamente, sin pasar por la destrucción, sino pasando por la disolución. La Ilusión regresa a la Ilusión, la Verdad regresa a la Verdad y no puede ser de otro modo. Deben salvar el umbral, así como lo dijo el bienamado Juan, la franja de la interferencia, de este mundo donde sitúan vuestros miedos, donde sitúan vuestro mental, y vuestras emociones, que les impide, a pesar de la Vibración, percibir claramente la Verdad.

Pero, sin embargo, cada día que pasa, desde ahora en adelante, les acerca, de manera inexorable, en un tiempo humano y contado, y pues, definido, y no en un hipotético día siguiente, pero más bien es ahora.

Los días, cada día que pasa, hacen coincidir el tiempo Terrestre con el tiempo Celeste, la franja de interferencia desaparece. El supra mental ya no está más, tal como San Juan lo había descrito, el supra mental está a vuestras puertas. Ciertas lámparas (vuestras lámparas son los planetas, lo comprendieron) ya sienten las primicias y las manifestaciones. Son golpeadas, como sois golpeados, no por el estupor pero por el estallido del despertar, por la transformación misma inherente a esta revelación. ¿Entonces, cómo prepararles?

Lo más importante no es el conocimiento, incluso si le es desvelado necesariamente por la Luz.

Lo importante es quedarse centrado en vuestro corazón, y de vivir allí la Vibración, de vivir allí el instante y de vivir cada minuto y cada soplo como algo único. Porque cada respiración y cada soplo es único en los Tiempos que viven. Les fue anunciado esto de todo tiempo y de modos múltiples: «que los que tienen ojos para ver, vean», «que los que tienen orejas para escuchar, escuchen» y qué los que tienen la Vibración (felices los Simples), vibran a lo que viene. Y, bienamados niños, ninguna Sombra puede resistir a lo que viene. La Sombra dominó suficientemente la Ilusión y los dominó y los llevó por terrenos que les alejaba de la Luz. Hoy, hay que ser simple, hay que volver a ser simple. En este sentido, les pedimos la humildad más grande porque nadie puede vanagloriarse de la Luz. Basta simplemente de vivirla, de integrarla, de acogerla, de aceptarla, de transmutarla y de trascenderla y de revelarla al mundo.

Esto se basta a si mismo, esto basta para vuestro destino y para vuestro camino. No tienen otra alternativa que de aceptar o de negar la Luz. Todo lo que aprecian les será quitado, excepto la Vida, excepto la Verdad, excepto la Luz porque es la Vida, la Verdad y la Luz. Todo el resto es sólo Ilusión, edificada por proyecciones deliberadas, por cierto, necesarias durante un tiempo, pero el tiempo que viene no es más el tiempo pasado. El tiempo que viene, viene para cumplir las Leyes, no las leyes de los hombres, pero si las Leyes de la Luz. Ley de la Luz que es libertad, la eternidad, la Verdad, y La gloria. Gloria de la Gracia, y La gracia de la Gloria. Sois esto. He aquí, bienamados niños de la Luz, mis niños, lo que yo quería transmitirles.


fin de la Primera parte

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