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miércoles, 16 de noviembre de 2011

UN AMIGO 13 noviembre 2011 con audio



www.autresdimensions.com
Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
Traducción: Susana Milan
http://mensajes-del-espiritu.blogspot.com
http://mensajes-del-espiritu-2010.blogspot.com

 audio

Yo soy UN AMIGO. De mi Corazón a vuestro Corazón, comulguemos en Gracia. Queridos Hermanos y Hermanas, como he dicho y repetido, no tengo más enseñanzas ni yoga que comunicaros. Todo lo que os he dado y liberado es ahora, suficiente para finalizar. Vengo simplemente, a intercambiar con vosotros durante este periodo, algunos elementos concernientes al Corazón. El Corazón es el pivote, el motor y la finalidad de la Ascensión y de la Liberación de la Conciencia. Por supuesto, hay que salir de algunos comportamientos relativos al corazón, de esta Dimensión donde hemos vivido unos y otros. El Corazón del que nosotros hablamos no es el corazón del humano sino el Corazón de la Conciencia Liberada y Autónoma que quizá implica ciertos reajustes. Pero esos reajustes no se harán mediante mecanismos intelectuales sino y sobre todo, por mecanismos de descubrimientos Vibratorios y descubrimientos de la Conciencia. Y por cierto dentro de la limitación del hombre, del encierro, todos nosotros tenemos expresiones, en todas las tradiciones. Esas expresiones giran en  torno al corazón pero ese corazón no es el corazón Vibral. No es el Corazón de Fuego. Es el corazón del encierro. Se pueden encontrar muchos ejemplos y nosotros tomamos algunos, antes de dejaros la palabra porque como os he dicho, no tengo nada que transmitiros a nivel de enseñanza sino que tenemos que Comulgar. Tenemos que dialogar.

Así que por ejemplo, oís (o habéis quizá, pronunciado u oído): “tal o tal ser no tiene corazón”, o si no, “tiene buen corazón”. Tener corazón, tener buen corazón, no tener corazón, no es más que una apreciación exterior, de un sentimiento o de una creencia, concerniente a sí mismo o a otro Hermano o Hermana. El Corazón no es simplemente, imaginar hacer las cosas con amor o con devoción. El Corazón Vibral, el Corazón de la Ascensión, no es el corazón de aquél que dice: “te amo”. El Corazón Vibral no es el corazón de aquél que dice tener corazón o actuar con el corazón. Tener corazón no es Ser el Corazón. Dar su corazón no es ser Transparente en el Corazón. Ciertamente, la palabra es la misma. Esa palabra “amor”, esa palabra “corazón”, cada uno por supuesto, lo ha vivido de forma muy diferente, según sus experiencias (felices, desgraciadas), según su propia mente, sus propias concepciones y cada uno va pues, a experimentar lo mejor que puede (o que piensa), el corazón. Hoy, no es cuestión de esto. Es cuestión de volverse el Corazón. Y ser el Corazón, no es tener corazón, no es manifestar el corazón en cualquier voluntad, igual que (sin juego de palabras) hacer el amor no es ser el Amor. Caer en amor no es la elevación del Amor. Y podríamos multiplicar los ejemplos hasta el infinito de lo que el cerebro (en la limitación) se ha apropiado, concerniente al corazón, a nivel de las creencias y a nivel incluso de las experiencias, procedan de un grupo social o si no, de lo afectivo.

El Corazón es hacer al otro Libre. No es utilizarlo en cualquier relación. Si yo tomo mi vivencia, sabed que cuando viví mi Despertar (súbito, muy joven): la primera cosa que he hecho, ha sido dejar a mis padres e instalarme solo, para estar seguro que no desapareciera jamás, lo que vivía. Yo era, acordaros, muy joven en ese momento. Y por supuesto, aquellos a los que he privado de mi afecto y de mi presencia (y en particular, mis padres, mi madre), han entrado en rebelión en relación a esto, porque ella no tenía ningún medio de acceder a lo que yo vivía. Ninguna de mis palabras, ninguno de mis elementos que afirmaban lo que vivía, podían asegurarle a ella misma, en su rol de madre y en su intercambio afectivo que era el de una relación normal entre madre e hijo. Tomo este ejemplo pero puede ser tomado en cualquier relación porque toda relación humana es siempre, inducida por suposiciones. Siempre está inducida por intercambios (que ocurren a diferentes niveles del ser) donde el corazón, por supuesto, es reivindicado y es manifestado además, como una evidencia cuando la relación y la comunicación es armoniosa. Pero ese corazón no es el Corazón. No puede haber ninguna asimilación. Así igualmente, no puede haber ninguna confusión para aquél que ha vivido el Fuego del Corazón, entre una relación de corazón (sea la que sea) y la vivencia del Corazón a Corazón, tal como puede manifestarse en la Comunión y en la Gracia.

El Corazón abre y Libera, en su Vibración, en su Fuego, en su Transparencia, en todo lo que es y manifiesta de la Conciencia de Sí mismo. Él es la Alegría. Él es la perennidad de esta Alegría. Él es la instalación en un espacio donde no existe la duda, donde no existe la más mínima pregunta sobre el sentido de cualquier relación que pueda existir entre los seres porque justamente, aquél que vive ese Corazón Vibratoriamente, lo vive en otro plano de la Conciencia, en un plano donde no existe ningún encierro, ninguna limitación, ninguna suposición ni ninguna sospecha. Y esto no puede satisfacerse con ningún rol, ya que este Amor es mucho más grande que el amor de una madre por un hijo, que el de una pareja entre ellos,  o de cualquier otra relación, aunque fuera (repito una vez más), la más auténtica y armoniosa.

El Corazón Libera. Es un Fuego devorador que no puede adaptarse a ninguna coacción, no puede adaptarse a ningún compromiso y ninguna debilidad. El Corazón es fuerte. Es certeza. Es un Fuego devorador. Y ser el Corazón no tiene nada que ver con saber si se está en el Corazón, si se está en “tener corazón” (o manifestar el corazón) porque es un estado de Ser y es estado de Ser no se decide. No está situado en la voluntad. No está situado en el cuerpo de deseo. No está situado en la voluntad de mostrar (o demostrar) sino simplemente, se estabiliza en el Corazón de Sí mismo, en el Corazón del Ser, en el Corazón de cada uno, despierto a su propio Corazón, como al Corazón de todos. En ese momento, el Corazón se inflama y se abraza. Da un sentimiento de Amor indecible que es, de hecho, el verdadero Amor. Todo lo demás no es más que un enmascaramiento y un obstáculo al Amor auténtico y Vibral. Vivir esta etapa es un estado que permite escapar a todo límite, permanecer en ese marco y, sin embargo no ser ese marco o estar en ese marco.

Ser el Amor y Ser el Corazón es Irradiar. Esa Radiación no es una voluntad, no es siquiera un Alineamiento (como podéis vivir y como lo vivimos nosotros, con vosotros en ciertos momentos) sino un estado que se instala independientemente de cualquier voluntad, independientemente de cualquier decisión, independientemente de cualquier humor, de cualquier contrariedad o cualquier alegría exterior. Cuando vivís esto, descubrís verdaderamente, lo que es estar completo, estar entero o estar Unificado. En ese estado de Conciencia que se ha estabilizado o que se estabiliza (como es el caso para muchos de vosotros hoy, en el planeta), descubrís que no existe ninguna carencia. Es un estado en que no existe lugar para el vacío. Es un estado en que no existe lugar para cualquier decisión de la personalidad, donde no existe ningún lugar para la decisión de un amor condicional (condicionado en función de la mirada del otro, en función de una relación, filial, de la carne o del espíritu). El Amor y el Corazón os hacen real y totalmente Libres, no en la libertad de pensar sino más bien, en la Libertad de Ser (es decir de manifestar la quintaesencia de vuestra Presencia), de Ser realmente, Presentes en vosotros mismos, lúcidos y conscientes de todo lo que se puede jugar (independientemente, incluso de ese estado). Y nada de lo que se pueda jugar, en el entorno, en vuestras relaciones, puede alterar o perturbar al final, la Vibración del Corazón.

El Corazón es una Vibración. Mientras que la Conciencia no vive esta Vibración, se imagina estar en el Corazón. Se imaginará actuar con Corazón. Es verdad pero eso no es el Corazón, en el sentido en que nosotros lo entendemos. Eso no es el Corazón, en el sentido que vosotros lo vivís cuando el chakra del Corazón, cuando la Corona Radiante del Corazón está inflamada y os hace vivir la Fusión con el CRISTO, con la Luz blanca. En ese estado, no hay lugar para la duda. No hay lugar para el vacío porque todo está lleno y vosotros sois, vosotros mismos, la plenitud. No estáis más, limitados a este cuerpo aunque estéis en este cuerpo. No estáis más limitados a vuestras emociones, a vuestra persona porque vosotros sois mucho más que la persona. Vosotros no estáis más, identificados con vosotros mismos. Estáis des-identificados de la persona. Penetráis de lleno en la Unidad, en el Todo. Sois a la vez vosotros, a la vez el otro y, a la vez, todos los demás. No hay sitio para el examen de la comunicación (o de la relación) porque estáis en estado de Comunión. Sois llamados a vivir (más allá de los momentos de Comunión y de Gracia que os son posibles), a estableceros de manera definitiva, en ese estado. El momento en que os estableceréis de manera definitiva, en ese estado (es decir más allá de algunas horas, más allá de algunos días), marcará para vosotros (y lo constataréis, por cierto en vuestros Hermanos y Hermanas, nuestros Hermanos y Hermanas, que viven el mismo estado) que os acercáis a un momento que nosotros hemos denominado “colectivo” que verá, en ese momento, el Corazón de todos revelarse y despertarse. En ese momento, el Corazón de la Tierra será Liberado totalmente. La periferia de la Tierra (la corteza Terrestre, bañada de Luz, alcanzará la Unidad y vivirá entonces, en su nueva frecuencia Vibratoria donde todo será renovado.

Habrá como se ha escrito en todos los textos antiguos, nuevos Cielos y una nueva Tierra. Habrá un nuevo cuerpo, una nueva Conciencia. Estaréis establecidos así como lo he explicado, en el famoso Samadhi (o Maha Samadhi) es decir aquél donde no existe corte de cualquier elemento de la Conciencia, donde la Conciencia es Una y total, donde es a la vez, La Fuente, a la vez el Arcángel, a la vez vosotros (en el individuo y no ya de la personalidad), a la vez, Hermano, a la vez, Hermana, a la vez, el peor enemigo como el mejor de los amigos porque están todos, en la misma Vibración.

 Todos están en vosotros. En este momento, el Corazón se realiza totalmente. El Ser se realiza. El Sí mismo se encuentra. La Paz es eterna. Todo esto lo vivís a retazos. Vosotros sois Llamados a través de lo que se instala, después de ayer de manera cada vez más patente, de manera cada vez más evidente, de manera más y más feliz también. Vosotros no sois, repito, vuestros miedos. Vosotros no sois tampoco, las heridas que habéis vivido. Vosotros no sois tampoco, solo este cuerpo. Vosotros sois este cuerpo porque estáis en este Templo (que es el cuerpo que debe transmutarse). Templo que alberga el Alma y sobre todo, alberga ahora, el Espíritu.

Vuestra relación al cuerpo, en el Corazón y en la Vibración del Fuego del Corazón, está llamada a transformarse totalmente. Así, quizá habéis tenido la experiencia de no estar más afectado por un dolor, por una enfermedad o por un sufrimiento (sea físico o psicológico). Tenéis conciencia de tener (o haber tenido) tal dolor, tal enfermedad, tal problema psicológico pero comprendéis y vivís que esto no tiene ninguna acción sobre la Conciencia del Corazón, que esto no viene de ninguna forma, a alterar lo que sois vosotros. Los “vasos comunicantes” (expresión empleada en numerosas ocasiones) serán para vosotros, totalmente permeables y os permitirán entonces, descubrir que las frases que hemos pronunciado, unos y otros, durante nuestra vida (que no somos esta Ilusión, que no somos este cuerpo, que no somos este sufrimiento, esta enfermedad), os ponen no en desfase sino que os ponen, de la manera más evidente y verídica, en Alineamiento total con el Corazón Vibral. Vosotros sois por tanto, portadores de un cuerpo. Vosotros sois pues, portadores de tal anomalía pero no sois esa anomalía y esta anomalía no tiene ningún medio, en este momento, de alterar lo que sea en la Conciencia de la Vibración del Corazón. Es a esto a lo que vais a ser llevados a vivir, aquellos que se establecen cada vez más en este Corazón. En este momento, os haréis totalmente, no impermeables pero transparentes a toda zona de fricción de vuestro cuerpo, de vuestro entorno y de vuestros propios sufrimientos, pasados o futuros. No seréis más el sufrimiento. No seréis más la enfermedad. No seréis más el Corazón habitando un cuerpo, ese cuerpo, en sí mismo, que no puede afectar (cualquiera que sea su edad, su historia) la Vibración incluso de vuestra Conciencia de la Verdad que os habéis convertido. Es esto lo que ahora está llamado a establecerse de manera cada vez más evidente.

Vivir el Corazón y Vibrar el Corazón no es tener corazón sino Ser el Corazón. Hacerse el Corazón, es Vibrar en la Vibración real del Sí mismo y de la Unidad, más allá mismo del acceso al Êtreté (que os será realizado a la mayoría de vosotros, con el paso de las semanas y meses que vienen), haciendo que viváis contactos interdimensionales cada vez más precisos (sea con una de las Estrellas de MARÍA, sea con el propio estado de la Conciencia Vibral ligada a la Unidad, sea a través de la Visión Etérica o la propia Visión del Corazón que se instala), haciendo que veáis sin los ojos (incluso el aspecto físico de lo que no podéis ver, hasta el presente, con vuestros ojos), dejándoos ver la densidad y la Ilusión de la densidad en la que estáis todavía encerrados pero dándoos, además a ver el Despliegue del Éter (la Fusión de los Éteres, la aparición de la Luz blanca) en todos los sectores de vuestra vida, en todo lo que tenéis que ver con el Corazón, sin tener ninguna necesidad de vuestros ojos.

Los útiles ligados al eje de la falsificación (ATRACCIÓN/VISIÓN), serán totalmente transcendidos por la Luz CRISTO. No habrá la posibilidad de ser atraído por todo lo que es pesado, por todo lo que es sufrimiento. No habrá una negación sino una transmutación total, por la Conciencia misma, de toda zona de sufrimiento. No quiero decir con esto, que vayáis a sanar de tal o tal enfermedad sino que tal o tal enfermedad (tal o tal sufrimiento) no tendrá más, ningún peso ante la ligereza del Amor, de vuestra Vibración encontrada en la Unidad. Esto representará para muchos, la certeza Interior de vuestra propia Vibración, la certeza Interior de que lo que vivís es la sola y única Verdad de la Conciencia, que todo lo demás no son más que Ilusiones, que la Ilusión de este mundo no podrá atraparos más por lo que sea, no podrá atraeros más con lo que sea. Seréis entonces, no ya los Niños de la Ley del Uno sino los Maestros del Uno. Seréis vosotros mismos, hechos Uno, total e integralmente, en Vibración y en Verdad. Es a esto a lo que os llama la Luz. Es a esto a lo que nos invitan los 4 Pilares del Corazón (ndr: en la rúbrica “Protocolos” de nuestro sitio) a transformar la experiencia que hay que vivir. La experiencia que hay que hacer os va a reforzar en el Ser, os va a reforzar en vuestro Samadhi. Sea lo que la vida os lleve a vivir, cualquiera que sea la alegría que se experimente, no sois ni esta alegría de la vida, ni la experiencia de esta vida, porque vuestra Esencia es la Alegría, es decir el Ser que está en el Corazón, la realización del Sí mismo y de la Unidad. Esto no son palabras vacías ni postulados, sino verdaderamente, la Verdad que vais a experimentar, cada vez más en los días y las semanas que vienen.

He aquí las palabras simples (y algunas palabras) que tenía que deciros y daros. Esto conforta el proceso que se ha evocado ayer, por la Estrella GEMMA GALGANI, concerniente a los mecanismos generales de la Ascensión. En cuanto a mí, hablo como Conciencia Vibral que corresponde al Melquisedech que soy, es decir que lleva la Vibración de un elemento que viene precisamente, a permitiros alimentar el Fuego del Corazón (es decir la Fusión de los Éteres, el nuevo Aire, los nuevos Cielos, el rasgado del Cielo y de la Tierra), permitiéndoos rasgar vuestra envoltura cardiaca y estableceros en esta Alegría eterna. Esto no son palabras huecas. No es para buscar únicamente en un estado de Alineamiento, que sobreviene en el momento que habéis elegido (o no elegido) sino que va a hacerse vuestra Conciencia habitual, cotidiana, ordinaria, en el sentido más maravilloso que tengáis que vivir aun, en esta Tierra. Si en relación a lo que acabo de expresar, como palabras muy simples, concerniente al Corazón y a la Vibración del Fuego del Corazón, tenéis preguntas, entonces quisiera Comulgar con vosotros y dialogar antes con vosotros, sobre esto.

Pregunta: ¿podría volver a hablar de lo llamáis “vasos comunicantes”?

Lo que llamo los “vasos comunicantes” (más allá de lo que se ha podido decir, antes de mí o ayer), es el Paso de un estado de conciencia a otro estado de conciencia. La Luz Vibral transforma en vosotros, la Conciencia. Ella es la Conciencia, lo sabéis, que sea a nivel de los puntos de las Estrellas de la cabeza, que sea a nivel de las Puertas del Despliegue de la Luz, a nivel del cuerpo. El cuerpo es un Templo donde se realiza la alquimia porque lo que no está impreso en el cuerpo (y vivido en la carne) está perdido y se sitúa, aun en el plano ilusorio. El hecho de vivir la Ascensión, aquí (vosotros que estáis presentes en este cuerpo y en este mundo), es un elemento mayor y esencial que os hace tomar conciencia que no hay nada de lo que huir, que no hay nada que rechazar sino que solo hay que transmutar el estado ordinario de la Conciencia en un estado extraordinario llamado la Conciencia Turiya (ndr: rúbrica “Mensajes para leer” de nuestro sitio: Anael 9 abril 2011). Esto procede por toques y se va a traducir por momentos en que vais a vivir una conciencia de la Alegría y, en otros momentos, en qué vais a caer en la conciencia de la personalidad (con sus quebraderos, sus heridas, sus sufrimientos, sus ataduras, sus lazos, sus obligaciones, sean las que sean). Y después, hay momentos en que os llama y viene a golpear a vuestra puerta. En ese momento, todo parece más ligero. El sufrimiento o la herida desaparecen. Los lazos desaparecen totalmente, sin que por eso, haya dimisión de responsabilidad sino que todo se ve con ojo totalmente diferente. Es este principio lo que se llama “vasos comunicantes”: es el momento en que pasáis de un estado de conciencia limitado a un estado de Conciencia Turiya (de la conciencia ordinaria a la Conciencia Turiya). 

Llegará un momento en que vais a percibir, de manera brutal o más gradual (porque se trata de un camino que es individual), que os instaláis de manera más y más simple, de manera más y más evidente, en esta Conciencia Turiya. En ese momento, constatáis que nada de este cuerpo (cualquiera que sea la enfermedad o el sufrimiento, cualquiera que sean los lazos, cualquiera que sean las ataduras, cualquiera que sean las responsabilidades) no puede alterar la Conciencia en la que estáis vosotros. En ese momento (y como he dicho), se os hará evidente comprender (no como comprensión sino por la propia vivencia de esta Conciencia) que estáis en la única Verdad posible e inimaginable para el hombre. Puedo añadir que en ese momento, las Comuniones que buscáis establecer, de manera consciente (sea en los Alineamientos, con las personas conocidas o desconocidas, con todo elemento existente en los Universos), se convertirán en la cosa más natural y la más espontánea. Porque en ese momento, no comunicaréis más (no estaréis más en relación) sino que os haréis el Todo. Y en ese momento, estaréis en Comunión con el Todo y absolutamente nada podrá haceros volver atrás. La conciencia de la personalidad, la conciencia del cuerpo de deseo habrá desaparecido totalmente.

Pregunta: ¿el proceso de Apertura del Corazón es común a todos, al mismo ritmo?

Muy querida Hermana, lo que es común a la humanidad, es el Reencuentro con la Luz, el Paso por la Puerta Estrecha y el cara a cara. Lo que vivís en este momento, es un proceso individual. Pero, evidentemente, cuanto más gane en intensidad el proceso individual (en tiempo de ocupación así como en número de Conciencias). 

Evidentemente, llegará un momento, sincrónico con la Tierra, en que el proceso se hará colectivo pero todos no podrán establecerse de manera definitiva (y no querrán quizá), en este Amor. Ser la Unidad y el Sí mismo es la finalidad de cada Conciencia. Las condiciones del encierro, las condiciones de la falsificación del Alma en este mundo, no permiten (porque el Alma lo ha decidido así) vivir y establecerse (para cualquier Alma, en definitiva, disolverse ella misma) para volverse hacia el Espíritu y no permanecer finalmente, más que un Espíritu libre. Algunos (muchos) todavía tienen necesidad de tener experiencias y de realizar (estando siempre conscientes de la Vibración de la Unidad de la Conciencia del Sí mismo, de La Fuente) algunas experiencias. Cualesquiera que fueran las razones, pertenecen a la libertad intransferible de cada Espíritu, de cada Alma y de cada cuerpo. De todas formas, el momento colectivo final de la Ascensión implica de manera muy lógica, algunos reajustes. Esos reajustes se harán respetando (como se ha dicho) la Sentencia Vibratoria porque la Conciencia es la Vibración, la Luz es Vibración, la Conciencia es Luz. Pero, algunas Conciencias no quieren todavía ser totalmente, la Luz. Así pues, lo que he explicado son los momentos individuales que deben vivirse de manera más o menos brutal, más o menos intensas, para todos aquellos que tienen al menos, una de las Coronas activa: Corona Radiante de la cabeza, Corona del Corazón por supuesto, pero también, Corona, Hogar del Sacro más exactamente.

No tenemos más preguntas. Os damos las gracias.

Muy amadas Hermanas y muy amados Hermanos, de mi Corazón a vuestro Corazón y de vuestro Corazón a nuestro Corazón, vamos a establecernos juntos en la Comunión durante algunos instantes.

…Efusión Vibratoria/Comunión…

Entonces, puedo decir con cada uno de vosotros: del Corazón del Uno al Corazón de todos.

… Efusión Vibratoria/Comunión…

UN AMIGO os saluda con Amor.


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