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miércoles, 23 de noviembre de 2011

AA. URIEL 19 de Noviembre de 2011 con audio


 
Original en francés
www.autresdimensions.com
Canalizado por: Jean Luc Ayoun
Transcripción: Véronique Loriot
http://mensajes-del-espiritu.blogspot.com
http://mensajes-del-espiritu-2010.blogspot.com
Traducción: Hedyn Núñez

Audio

Soy URIEL, Ángel de la Presencia y Arcángel de la Reversión. Bien amados hijos de la Ley de UNO, que la Gracia del Ser sea vuestra Morada. En este tiempo en que se acaba el tiempo del señuelo, he aquí la hora esperando al Ser y Vibrando en el seno de la Presencia, en Uno, en el seno de Sí. En el tiempo del Silencio y el tiempo del Despegue, el tiempo de la Esperanza: el que abre la Vibración del Templo, el que Se abre a vivir en la Presencia.

Hijos del UNO elevados. Hijos del UNO revelados. Es la hora y el tiempo de vivir la Verdad Una, de vuestra Presencia, revelada y despierta, en el tiempo del canto de la alegría, en el tiempo del Silencio del Sí. Ha llegado el tiempo ya que éste se cumple: el tiempo y el momento fuera de este tiempo, llamándoles al Despertar total de lo que son, en la Presencia del Ser, en la Presencia de Fuego, en el Ser de Fuego. Aquél que viene a abrir las válvulas, a condición de que le abran la Puerta. Tiempo de Presencia. 

Tiempo de Fuego. Júbilo de Alegría. Alegría de Verdad. Tiempo de ligereza donde la intensidad no puede afectar más al tiempo de la Alegría. La hora del Sí, el tiempo del Ser, que ya no se inscribe en ningún límite de tiempo, en ningún límite y ningún marco.
Hijos de Verdad, consolidados en la Verdad del Uno, consolidados en la Verdad del Ser. El tiempo del Ser y el tiempo para Ser. Aquél que une, liberando las cadenas del miedo. Es la hora para la Alegría porque es el tiempo del Sí. La hora y el momento de vuestra Presencia, donde el Templo está abierto a la Vibración Cristo. El de la Luz que viene a abrir las válvulas de vuestra Presencia. Tiempo de pasaje: el tiempo del Despertar, el tiempo de la Verdad, el de la Alegría, magnificada y elevada.

Niños del UNO. Hijos de Verdad. El tiempo del Fuego (el del Amor que viene a consumir las Sombras y los afectos) viene, en el Silencio y en la Trompeta de Gloria, a despertarlos y preguntarles: ¿quieres tú estar de la Fiesta? ¿Quiere tú ser el Ser, con el fin de elevarte a la cima de tu Presencia, con el fin de elevarte en el tiempo de la Gracia?  Tiempo de gracia donde ninguna acción puede ser reacción, donde ninguna acción puede ser otra que Gracia, no puede ser otro que el tiempo del Corazón del UNO. Despiertos y elevados, juntos, en la Vibración una de la ronda de los Arcángeles y de la ronda de los Espíritus liberados, cantando Alabanzas y cantando Libertad.

Hijo del UNO, Vibra ya que eres Vibrante. Luz, ya que tú eres Luz. Presencia, ya que tú eres Presencia. Abre la Puerta a tu Eternidad. Abre la Puerta al Éter liberado, el que Vibra en la Fusión de los Éteres. Fusión de tu Presencia, en el seno de La Fuente y de la Verdad. Más allá de la Ilusión, acoge, acoge tu Verdad. Acoge lo que tú ERES, en la Eternidad. Acoge la Verdad ya que eso es tu Presencia. Presencia verdadera, magnificada y sublimada. Tiempo del UNO. Tiempo Verdadero, fuera de todo tiempo.

 La hora de la Libertad se eleva ya que Ella es Canto, Canto de Gloria y Júbilo, en el Silencio de tu Templo, viniendo a abrir, a doble batiente, las alas de tu Presencia. Llegó la hora de volar en tu Templo Interior. ¡Elévate y vuela!  Abre la Puerta, la de tu Eternidad.

Hijo de Alegría. Niño del Ser. Sé lo que tú Eres. Sé el Ser Único que Vibra en la Presencia, en el Corazón de La Fuente. Corazón inmanente. Corazón transparente.
Hijo del UNO, Único y Simple, Niño, la hora llegó de ser tu Creador en el seno de la Creación. Despiértate, elévate, ya que llegó la hora de descender a lo más profundo del Ser de ligereza, signo por tu magnificencia. Es la hora del Fénix. Es la hora del Canto. 

Canto de Gloria y Júbilo elevando la Vibración hasta el último encuentro. Tiempo de fusión y de Libertad. El Fuego del Espíritu y del Amor educando en ti, el sentido de tu Presencia. Alumno en ti, el Canto de tu Corazón Unificado y respirando en el sentido del UNO. Unido y Unificado en la Creación, en su totalidad.

Hijo del UNO, eleva tu Vibración ya que es tu Esencia y Vibración. Hijo del sentido, allí está tu sentido. Presencia sobre este mundo. Abriendo las alas y desplegando el ojo, el de tu Corazón, que te permite vivir y descubrir la Verdad de Ser, más allá de toda Ilusión, más allá de toda Sombra. Resplandecer de tu Resurrección, aureolado de la Gloria de la Ascensión, aureolado tanto de tu Presencia, aureolado de tu Vibrancia y tu elegancia. Tiempo del Despegue. Pasaje de lo limitado a la Eternidad. Fusiona en ti   las apariencias con el fin de ya no parecer, con el fin de Ser el Templo de la Transparencia.

Hijo de la Verdad. Niño de la Unidad, cuyo Corazón late al unísono del Corazón de los universos, del Corazón de las células, del Corazón de los planetas y del Sol. Hijo ardiente y Ardiente del Sol, despierta en ti la llama, la de tu Verdad. Presencia del Ser revelado en sí. Danza. Danza el tiempo de tu Presencia que da sentido a quien tú ERES. Quien da sentido a la Luz. Quien da sentido a tu Luz. Luz del UNO. Luz del otro. Luz de cada uno, en las mismas estrofas y en los mismos acordes. En la misma  Vibrancia y en la misma Unidad.

Hijo del UNO, acojamos juntos, el tiempo del Pasaje, el tiempo de la Vibración, donde todo es sentido, donde todo es Esperanza, donde todo es magnífico. Instante Eterno como cualquier otro y nunca similar ya que todo es UNO.

Hijo de la Unidad. Humano y humanidad. Vuélvete UNO, desnudo y liberado. 
Conviértete en UNO, ya que es tu naturaleza, más allá de la naturaleza. Ya que esa es tu Esencia, más allá de todo sentido. Eres Unidad.  Eres Verdad. Eres Belleza. Eres luminiscencia del Ser. Tú eres Tú, más allá del Yo. Tú eres tú, más allá de todo juego, permitiéndote encontrar el sentido del Sí, el sentido del Ser. Vibración Eterna de la Pureza y de la Belleza.

Hijo del UNO. Abre el Corazón ya que allí está la Puerta de tu Alegría Eterna. Ya que allí está la Puerta del Ser de Eternidad. Allí donde está el Cuerpo de tu Resurrección, en los mundos de la Felicidad, que es tu Esencia y que es tu Presencia.

Hijo del UNO magnífico. Niño del UNO. Comulguemos juntos, en el tiempo de la Gracia, más allá de este tiempo. Más allá de este momento. En cada tiempo y en cada mundo. En cada Vibración y en cada Presencia. Momento de Comunión. Eternidad. ¡Escucha!  Escucha y oye el Canto de la Llamada, el Canto de la Luz que Vibra y que abre el tiempo de tu despertar.

Hijo del UNO, magnífico. Niño del UNO, Amor Eterno ya que es tu sentido, ya que tal es nuestro Canto. Reunidos para siempre en la Libertad del Ser, en la Libertad de cada UNO, de Corazón a Corazón. De Sonido a Sonido. De Silencio a Silencio. De Presencia a Presencia. Y de Vibraciones. Ángeles y Arcángeles. Humanos y Ángeles. Sentido de la Presencia. Revelación y develamiento. Consumiendo los velos de la ignorancia. Revisti/ndote de tus atavíos de Luz, ya que eso es tu Ser de Verdad y de Eternidad.

Hijo del UNO. En el Canto y las estrofas donde pasa el tiempo, el que no termina nunca, permitiendo a tu Sí interior vivir el Ser, en magnificencia y en Unidad. Tiempo del UNO. Tiempo del UNO donde La Fuente es Todo. De Todo a UNO y de UNO a Todo. En cada uno y en cada Todo. Vibraciones y Presencia. Juntos, en el tiempo de nuestra Comunión, despertemos el Fuego del Éter, el Fuego del Corazón que viene a encender el Amor de quien tú Eres. El Amor de la Fuente, en el mismo Fuego. Brasero oloroso. El del perfume más liberado y más elevado del conjunto de las Creaciones, del conjunto de los mundos. Tiempo para ti. Tiempo para Sí. Ser, por fin. Re-encontrado y re-nacido en la Vibración del UNO. Única Vibración. Único Canto. Único Silencio. 

Elevemos a Ki-Ris-Ti. Tú, el Ardiente del Sol, el Ardiente de los mundos que ninguna Sombra pudo apagar, que ninguna Sombra ha podido limitar. Abre, abre en ti el tiempo de quien Eres. Abre en  ti lo Ilimitado de tu Alegría, lo Ilimitado de tu Vibración ya que es ahora, ese ahora, éste que te libera de la mano que te tenía encerrado. Abre la Libertad. Ya no hay más jaula. No hay más verdugo. No hay más límite. Tal es el Canto de la Luz en tu Templo. Tal es el Canto del Único que viene a ti, en el Juramento y la Promesa de tu Eternidad, revelada y develada.

Hijo del UNO, eleva tu Canto, el de tu Libertad. Eleva tu Silencio, el de tu Presencia en la Eternidad. Tú eres la Verdad, en este mundo. Eres la Eternidad, en lo efímero. Entonces, avanza. Avanza y abre la sonrisa que está en ti. La sonrisa de tus ojos, la sonrisa de tu boca, para que tus alas sonrían, a su vez, en el despliegue y la majestad de su gracia. Conviértete en  lo que tú Eres.

Tú, humano que me escuchas y me oyes, en la Vibración de tu Corazón y de nuestra Presencia. Soy tú y tú eres yo ya que somos UNO. Ya que todo es UNO, en la Verdad y en la Belleza. En el Fuego de la Alegría que es Fuego del UNO,  Fuego de Amor, Amor que consume y que abre el Corazón donde nunca la carencia puede aparecer. Donde nunca lo que falte puede aparecer ya que todo es Pleno.

Hijo del UNO. Eres la Plenitud y la Verdad de la Vibración de tu Corazón de tu Presencia Eterna, en lo Ilimitado, de tu Presencia Eterna, en el seno de la Creación.
Hijo de la Verdad, escucha conmigo el Canto de mi Llamada, el Canto de mi pasaje que es el Anuncio, que viene a darte vuelta al revés, con el fin de desviarte de la Ilusión y de vivir la Verdad.

Hijo del UNO, unificado. Tú que me oyes. Tú que me escuchas y me acoges en la Vibración de nuestra Presencia, en el tiempo de la Comunión, en el tiempo de la Libertad. ¡Ábrete! ya que es tu naturaleza. El que está abierto a la Verdad, nunca  fallará. El que está abierto a la Unidad del UNO, no podrá nunca ser dos.

Hijo del UNO. Escucha la Presencia de la Luz que viene a pedirte, que viene a acogerte (como tú la acoges) en las esferas de la Belleza, en el tiempo del Eterno. Fuego del Corazón. Fuego de Alegría y Fuego del Espíritu que viene a despertar lo que debe ser, ya que el tiempo se ha cumplido. Ya que todo está cumplido. Ya que llegó el momento de vivir la verdadera Vida, la de la Alegría Eterna, de tu Presencia y de la Libertad. 

Juntos, emprendemos la ronda de la Liberación. El Cónclave y mi Presencia vienen a hacer el Círculo de Fuego, donde Metatrón viene a entregar las últimas estrofas y las últimas señales, códigos de Libertad, códigos de Liberación. Todo es tú. Todo está en ti. Nada puede ser exterior dentro de tu Ser. Nada puede estar ausente en el Templo de tu Presencia. Ninguna carencia y ningún sufrimiento pueden alterar lo que es el Fuego de la Eternidad.

Niño, escucha y oye el Canto de mi Presencia que viene a tu Templo, a sembrar la Luz y enjambrar la Alegría, para que se levante tu Eternidad. Para que germinen las sementeras de lo Eterno. Conviértete en el fruto y la flor. Conviértete en Sol. Conviértete en lo que ERES. Ningún límite, ninguna barrera, pueden alterar lo que es elevado.

Hijo de la Unidad, eres la Alegría. Niño de Verdad, eres la Eternidad. Eres la Luz del mundo porque eres el Ser. Entonces, Sé lo que Eres. Eres el Ser, eres la Verdadera Vida. Eres el Canto del UNO. Eres la Fuente y eres el otro. Tú Eres el Todo. Juntos, en el tiempo de nuestra Comunión, de la Vibración del Fuego del Éter, la Luz Blanca eleva y purifica ya que todo es puro, ya que todo es elevado, en la Vibrancia y la Luz que es tu naturaleza.

Niño del UNO, vengo a resonar en ti, el Canto de la Creación, en los talleres de la Creación. Vengo a despertar el tiempo de tu Eternidad. Acógeme como yo te acojo, con alas abierta y desplegadas, en el tiempo de tu Presencia. Brasero ardiente de nuestra Comunión, donde se consume lo que no es Alegría. Vivamos la Alegría, la de nuestro encuentro. Sol. Cristo. Verdad. Tiempo de Belleza. El Ser es la Unidad rencontrada.

Hijo del UNO. Niño de la Unidad. Vibremos juntos, en la Comunión de Uno al otro y del otro al UNO. Vivamos juntos, desde este instante el Fuego de la Libertad, el Fuego de la Verdad. Ábrete a tu Esencia de Alegría ya que todo está allí. Nada  falta, nada es sufrimiento, nada se cuestiona: hay solamente que Ser el Templo de tu Ser. Hay solamente que Ser el Templo del Ser que tú Eres. Vibración de la Luz Una, desplegada en las estrofas de cada uno, viniendo a fecundar el tiempo de la Gracia.

Hijo y amado del UNO. Tú Eres, de toda Eternidad. Abre el Corazón de tu Ser a la Divina Presencia, que no es otra que la tuya. Abre el Templo de tu pecho a la respiración del Corazón, viniendo a encender la Alegría de tu Presencia. Viniendo a despertar el tiempo de Ser, el tiempo de la Belleza. En este momento y para siempre, acojamos juntos el Canto de la Presencia y de la Unidad.

Acojamos juntos el tiempo de la Libertad. Acojamos juntos el  Canto de la Unidad. Vibraciones de Paz y Plenitud. Canto permanente del Creador y de La Fuente. Tú Eres la Alegría, eres la Eternidad. Vengo a anunciártelo, vengo a dártelo ya que eres Don. Vengo a presentarte ya que eres el Presente. Vengo a ofrecértelo ya que tú te ofreces al UNO.

Amado del UNO, en el tiempo de nuestra Presencia, alineados en la misma estrofa y en el mismo surco del nacimiento del UNO, de Corazón a Corazón, de Fuego a Fuego, de Ardiente a Ardiente, juntos, Libres y Unificados, cantemos y dancemos la Vida de la Llama que vibra en la Libertad: Fuego del Espíritu. Fuego del Corazón.

Amado del UNO. Amado del Amor. Amor del Amado. Seamos lo que somos, en la Comunión y la Gracia, de Ser a Ser. De Canto a Canto, de Silencio a Silencio. Tiempo de Gracia, fuera de todo tiempo. Fuera de toda Ilusión.

Hijo de la Verdad. Yo anuncio la Verdad de tu Ser. Anuncio la Verdad de tu Presencia. Yo anuncio el tiempo del UNO. Anuncio la Basculación y la Reversión. No tienes nada que temer ya que eres la Eternidad. No tienes nada que temer ya que tú eres Eterno.
Niño, Vibremos al Son del Éter. La Trompeta del Cielo y la Tierra tocan en ti, la sinfonía de la Libertad. Entonces, solamente Ser.  Solamente el Ser. Solamente el Todo ya que todo es solo y todo es UNO.

Amado del UNO. Volvamos a entrar en el Corazón del Ser. En el Corazón de la Alegría. En el Corazón de la Eternidad. Amado, te amo. Amado, eres Libertad.
Soy Uriel, Ángel de la Presencia y la Reversión. Ángel de la Presencia, viniendo a darte la onda de tu Presencia, el Agua de tu Fuego, el Agua de lo alto que viene a bendecir y nutrir el Canto de tu Presencia.

Amado del UNO, acuérdate, más allá de esta Ilusión, de lo que Eres. Acuérdate, más allá de toda memoria y más allá de toda vida, aquí abajo, acuérdate de tu Corazón. Acuérdate de lo que Eres y acógeme, como yo te acojo. Abramos juntos, la oda al Amor y a la Libertad. El Fuego de la espada viene a abrir y liberar. MAntente en Alegría ya que eres la Alegría. Sé en ti lo que eres, ya que eres el Ser. Sé Fuego ya que esa es tu naturaleza. Sé Corazón ya que eres el Corazón. Amado del UNO. Comulguemos juntos, en Sí y en cada uno. Presencia y Libertad. Amor. En cada Corazón. En cada uno y en todos.

Soy Uriel, Ángel de la Presencia y Arcángel de la Reversión. Me vuelvo hacia ti, como tú te vuelves hacia mí. En la misma Unidad. En la misma Vibrancia. Fuego de Amor. Fuego de Alegría. El del Ser revelado de Ser y al Ser. Amado del UNO. Eres la Esencia del Amor. Eres el Fuego del Amor. Eres el Agua de lo Alto, fertilizada y fertilizante. Entonces, de cada uno a cada uno, acojamos el Canto de la Libertad, en el Silencio de la Presencia.

Soy el Ángel Uriel y saludo lo que Son, en cada uno. El Ángel Uriel comulga con cada uno de ustedes. El Ángel Uriel cumple la Palabra y la Vibración del Verbo. Amados del UNO, recogidos en cada uno, digo a vuestra Presencia: Amor, Luz, Unidad. Vayan en Paz ya que son la Paz. Vayan en Amor ya que son el Amor.
Soy Uriel, Ángel de la Presencia, es tiempo ahora que retome en Silencio, el espacio sagrado de vuestro Corazón. Los amo.

... Efusión Vibratoria/Comunión…

Uriel se inclina, en la Gracia. Hasta pronto y hasta siempre. Somos UNO.

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